Política de Fortalecimiento del Liderazgo Escolar

El objetivo de esta política es instalar y fortalecer las capacidades de liderazgo en el sistema escolar, de manera de potenciar el aporte que los directivos puedan hacer a la mejora escolar y a su sostenibilidad en el tiempo. A continuación, usted podrá encontrar una breve descripción de sus cinco componentes y las principales actividades que los integran.

Componentes de la política y sus principales iniciativas

  1. Definición de la función directiva, responsabilidades y atribuciones. Busca avanzar en la definición de los ámbitos de acción que corresponden a los cargos directivos, y establecer las atribuciones que ellos requieren para poder llevar a la práctica dichos ámbitos de acción, aunando con ello expectativas respecto de aquello que se demanda del trabajo directivo en establecimientos escolares.

Las principales acciones de este componente son:

  • La elaboración de un nuevo Marco para la Buena Dirección y el Liderazgo Escolar (MBDLE) que constituye el referente conceptual a partir del cual se puede proyectar una política educativa que consolide el rol de los directivos en el país. Esto incluye una campaña de difusión a través de videos, insertos en prensa escrita y materiales para directivos
  • Elaboración de una Carrera Directiva que profundice en la definición de las atribuciones y las funciones docentes directivas y que regule su desarrollo profesional.

2. Selección de directivos entre los mejores candidatos. Apunta a asegurar la presencia de ciertas capacidades de liderazgo desde el momento de la entrada a los cargos directivos al sistema, independientemente de que se puedan seguir desarrollando con posterioridad.

Entre sus principales estrategias de implementación se encuentran:

  • Elaboración de nuevos perfiles de cargo para directores de establecimientos escolares públicos, alineados a los objetivos de la reforma y al nuevo MBDLE.
  • Desarrollo de una guía metodológica para sostenedores, que apoye la construcción y seguimiento de los convenios de desempeño de los directores, coherente con el enfoque de mejora continua de la escuela.

3. Desarrollo de capacidades de liderazgo Escolar. Involucra estrategias orientadas a formar y/o fortalecer capacidades de liderazgo en los directivos, que les permitan potenciar su rol como motor de la mejora del establecimiento escolar.

Las principales acciones para esta dimensión son:

  • Difusión de herramientas prácticas de gestión y liderazgo escolar que faciliten la puesta en práctica de los contenidos del nuevo MBDLE
  • Programa de Formación de Directores y Plan de Inducción de Directores: ambas iniciativas corresponden a programas gubernamentales, tendientes, en el primer caso, a orientar  la adquisición y desarrollo de capacidades para poner en acción prácticas directivas y recursos personales en directores y aspirantes a director; en el segundo, familiarizar a los directores recién nombrados y prepararles en las responsabilidades del cargo y en las necesidades de los establecimientos educacionales y contextos en que se desarrollarán, promoviendo la adquisición de herramientas para la adaptación a sus nuevos entornos laborales y la gestión del proyecto institucional, con el propósito último de contribuir al logro de  aprendizajes de calidad de todos los estudiantes.
  • Producción de material que contribuyan al desarrollo y fortalecimiento del liderazgo escolar en las Redes de Mejoramiento Escolar.

4. Conformación de Centros de Liderazgo Escolar (CLE). Buscan fortalecer las capacidades de liderazgo educativo en el nivel escolar e intermedio, a través del apoyo al Ministerio de Educación en la fundamentación, diseño e implementación de la política de fortalecimiento de liderazgo escolar.

Lo anterior será abordado por los centros a partir de las siguientes acciones:

  • Realizar investigación de excelencia en temáticas de Liderazgo Escolar.
  • Desarrollar innovaciones a pequeña escala, para probar formatos de apoyo y formación para los directivos escolares, que puedan posteriormente ser escaladas a nivel nacional.
  • Desarrollar herramientas y aplicaciones tecnológicas para el desarrollo de buenas prácticas de gestión escolar.
  • Generar espacios amplios de debate y difusión sobre prácticas directivas.
  • Proveer formación específica, con foco en aquellas funciones aún no consideradas previamente por las políticas formativas del Mineduc (sostenedores, líderes sistémicos a nivel territorial, jefes de UTP e inspectores generales, entre otros).
  • Apoyar al Ministerio de Educación en la implementación de políticas claves para el fortalecimiento de largo plazo de los equipos directivos y de sostenedores: Nueva Educación Pública y las Redes de Mejoramiento Escolar.

5. Fundamentación empírica y legitimación de la Política de Liderazgo Directivo Escolar. Busca generar instancias que permitan asegurar que el diseño y la implementación de iniciativas propias de la Reforma y de la política de Liderazgo, se ajusten a la diversidad de realidades escolares y sean legitimadas por actores escolares y expertos en educación.

Para este componente se destacan las siguientes estrategias:

  • Consejos Consultivos Regionales de Liderazgo Escolar: Espacio conformado por directores, representativos de diferentes proyectos educativos, que son invitados en cada una de las 15 regiones, a participar de una reunión mensual con el fin de retroalimentar y generar propuestas en relación a la política ministerial.
  • Estudios sobre liderazgo escolar que entreguen información relevante para sustentar las definiciones de política hacia los directivos escolares.

 

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